Arenaaaaa

Varios son los títulos que se me han ocurrido para esta entrada, pero me quedo con éste porque creo que resume bien la reacción de los niños al ver arena. Esta entrada es fruto del verano y del tiempo jugando con mis hijos en las playas del norte de España. Mientras jugaba con ellos a construir cosas, vi cómo su imaginación volaba, al igual que la mía. A ratos hacíamos castillos, que se convertían en el centro de un poblado que de pronto estaba rodeado de montañas y así hasta las ideas más absurdas. En otras ocasiones hicimos aviones en los que nos montábamos. Esculpimos animales e intentamos hacer con la arena un montón de diferentes cosas que se nos ocurrían. En todo este tiempo, estas experiencias me hicieron recordar una de mis influencias pedagógicas más significativas y, en concreto, una viñeta conocida suya.

Castillos de Arena Aprender Jugando Francesco Tonucci FRATO Flipped Playground Areneros en la escuelaVemos con este dibujo de FRATO, Francesco Tonucci, recoge todo lo que significa para un niño construir un castillo de arena. En su cabeza hay un mundo impresionante de imaginación y creatividad. En ese castillo plasma todo lo que conoce del mundo y cómo funciona.  Pero los adultos perdemos esta visión y no vemos tanta riqueza en hacer un castillo de arena. Sin embargo, fijaos cómo con otra perspectiva podríamos hacer hincapié en una amplia variedad de contenidos curriculares. En realidad, el construir cosas con arena puede resultar un vehículo para abrir las puertas a un montón de conceptos realmente abstractos. De esta manera, asociamos todo aquello con algo tangible y ya vivido por el alumnado, haciendo el aprendizaje más accesible.

Una vez con esta imagen en la cabeza, empecé a ver en todo lo que hacía con mis hijos con otra mirada. Una mirada que extrae, o más bien subraya, contenidos curriculares de diferentes asignaturas presentes en lo que construíamos. Comparto aquí pues algunas ideas que sólo serían el inicio de un largo camino de aprendizaje:

Avión de arena para fomentar la imaginación juego simbólico Aprender Jugando Flipped Playground¿Cuánto juego podría dar a nivel simbólico hacer un avión? Un avión en el que se pueden sentar los niños, dirigir con un volante y dejar volar su imaginación (nunca mejor dicho). Los niños podrían viajar a donde quisiesen y montar cualquier película que se les ocurriese.

 

Flipped Payground construyendo con arenaEn esta imagen se puede ver cómo desviamos el cauce del agua hacia un lado y construíamos al lado. Hicimos campos arados (pocas veces he logrado un uso provechoso del rastrillo) y entre ellos excavamos entradas pequeñas para que llegara el agua. Es un claro ejemplo de una red de acequias y puede dar entrada a temas de historia, agricultura, el ciclo del agua o el diseño urbano entre otros muchos.

Flipped Playground Jugar Construir con ArenaSólo con ver esta imagen uno podría preguntase, ¿Cómo logró hacer un puente de arena? Supongo que no habéis tardado mucho en averiguarlo. En este modelo utilicé una tabla apoyada en cada extremo y simplemente la cubrí de arena. Otra opción sería la de excavar por debajo y dejar un puente “natural”. Y precisamente con este ejemplo de un puente de arena presentamos a los niños con un reto ante el que tendrían que probar diferentes estrategias para lograr un resultado deseado. La actividad podría quedarse aquí, o se podría profundizar con análisis estructural en cuanto a longitud, el peso que aguante y un largo etc.¿

 

Siguiendo con la idea del diseño urbano, ¡podríamos construir un poblado entero! Hubo una mañana que hicimos una ciudad amurallada. Utilizamos trozos de conchas para hacer el perímetro. Dentro marcábamos las calles y cada volcado de cubo representa algún edificio: algunos eran casas, un supermercado, el colegio y, que no podía faltar, ¡un acuario! Allí mis hijos metían sus muñecos de animales que traían a la playa.

Vemos cómo con dejar fluir las ideas se podría llegar incluso a la distribución de las ciudades modernas, con su casco antiguo, bario moderno con calles perpendiculares e incluso llegar a hacer las afueras. En otra obra hicimos (bueno éstas en realidad las hice yo) pirámides y otros monumentos “históricos” para el municipio. En otro teníamos hasta un puerto. Es cierto que muchas de las ideas eran mías y no de mis hijos, que son pequeños. Pero con ellas les iba introduciendo a conceptos que al menos les sonaba pero que nunca habían parado a pensar sobre ellas y menos intentado jugar a construirlas. Y la arena nos permitió todo eso.

Yo he dado ciencias sociales (Social Science) hasta quinto de primaria y conozco bien el temario. Todos los años realizo algún proyecto, casi siempre con papel y papiroflexia, de diseñar un poblado haciendo los edificios y transportes con el papel. De allí creo que he visto tanta potencial en la arena. ¡Lo mejor de todo es que ni se gasta nada! Los alumnos pueden construir las veces que quieran y lo mejor de todo, destruir sus creaciones después. Es un planteamiento puro de Aprender Haciendo en el que los alumnos acaban con un producto final. Además estas construcciones ofrecen muchas oportunidades para profundizar en temario ya que los alumnos podrían hacer redacciones descriptivas de sus obras o incluso generar historias a partir de las mismas.

Los niños disfrutan jugando con poco Arena en las escuelas Aprender Jugando Flipped PlaygroundPensé que si trabajase en la costa, intentaría hacer salidas a la playa para realizar clase un día allí. Qué gustazo sería. Puede que sería difícil focalizar la atención pero seguramente se podría conseguir. E incluso no haría falta ir hasta la playa. Muchos centros cuentan con areneros. Puede que estén en la zona de infantil, pero qué oportunidad sería esa para hacer sesiones de “Big Brother“, en las que alumnos mayores trabajan mano a mano con alumnos más pequeños. Quizás también estas ideas no sean aplicables a todas las edades escolares pero os invito a pensarlo bien. Dar clase en la arena, “jugando” al aire libre a la vez de trabajar contenidos curriculares.

Aspectos Neurodidácticos

  • La naturaleza multi-sensorial de construir cosas en la arena hace que sea una actividad rica en estímulos que genera una mayor activación neuronal por todo el cerebro.
  • El hecho de que se les pide a los niños construir algo de su propia creación, aunque dentro de unos parámetros, pone en juego la creatividad del individuo, un proceso que provoca de nuevo una mayor activación neuronal que otras actividades que no requiera de ella.
  • El hecho de estar al aire libre y en contacto con la naturaleza aumenta los procesos atencionales durante la realización de los juegos además de generar un bien estar general en el organismo.
  • La ruptura de la rutina de dar clase dentro del aula y trabajar en el patio estimula el hipocampo, órgano que interviene en la retención de nuevos contenidos de la memoria como en su evocación.

Michael Thomas Bennett

Septiembre – 2018

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s