Boggle!

Boggle es un clásico juego de mesa en el que los jugadores deben de formar el mayor número de palabras posibles conectando las letras que se ven en los dados. Es un juego que he utilizado mucho a lo largo de mis años de docencia, tanto para trabajar con un primer idioma como para trabajar con un segundo. Es estupendo para trabajar vocabulario y ortografía además de desarrollar los diferentes procesos atencionales y la flexibilidad cognitiva.

Un año después de haber pintado los tableros de ajedrez y de damas en el patio, se me ocurrió pintar varios tableros de Boggle en la misma zona de juego. Pinté lo que sería el tablero y acto seguido me reuní con mis compañeros de inglés y de lengua castellana. Queríamos dotar los tableros con letras que posibilitasen la formación de palabras que abarcasen diferentes fonemas concretas según las edades de los alumnos. De este modo aseguramos que durante las partidas los alumnos estarían jugando con contenido específico curricular tanto de lengua castellana como de lengua inglesa. Así, los alumnos podrían aprovechar para jugar en cualquiera de los dos idioma que utilizan a diario en el colegio.

Como con todos los recursos pintados en el patio, estos dibujos se pueden disfrutar tanto durante clase como en el tiempo libre de los recreos. Es verdad que pocas veces he visto a los alumnos jugando por iniciativa propia durante los recreos, pero tengo la esperanza de que le encuentren la gracia. En esta entrada, compartiré cómo utilizo los tableros en clase de inglés además de aportar varias ampliaciones que se puede contemplar una vez jugado al juego. Cabe destacar que aunque este articulo este relacionado con la asignatura de inglés en 1º de primaria, se puede trabajar desde cualquier idioma en cualquier curso, modificando y adaptando los objetivos marcados.

Objetivos y Competencias:

Objetivos:

  • Trabajar la ortografía en el segundo idioma (inglés en mi caso)
  • Ampliar el vocabulario en el segundo idioma (inglés en mi caso)
  • Trabajar la escritura libre
  • Fomentar la creatividad
  • Desarrollar los procesos atencionales
  • Trabajar el respeto hacia los compañeros
  • Aprender normas y reglas a través del juego y fomentar la diversión para aprender

Competencias Clave:

  • Competencia Lingüística. Boggle es un juego que desarrolla directamente esta competencia al tratar de formar palabras con diferentes letras. Los alumnos profundizan sobre la ortografía y la formación de palabras. Si en clase se amplia la actividad a la creación de frases y historias, se fomenta la escritura creativa trabajando todavía más esta competencia.
  • Aprender a Aprender. El proceso de analizar las palabras halladas durante el juego y comprobar su significado sitúa cada alumno en  su propio aprendizaje. Se dan cuenta de lo que saben y de los errores que cometen. Con la actividad de escribir frases o una historia partiendo de estas palabras pone a prueba de nuevo los conocimientos de cada uno, sacando a la luz los puntos a mejorar. Este proceso es clave para que cada alumno sea consciente de sus capacidades.
  • Competencias sociales y cívicas. Los alumnos deben de respetar tanto las normas del juego como las actuaciones de sus compañeros durante el juego. Una vez que los alumnos están familiarizados con la mecánica del juego, una de las normas es de tachar las palabras comunes que cada uno tenga. En mi experiencia con este juego, muchas son las veces que los jugadores intentan engañar y contar alguna palabra que no habían hallado.

Hoy en clase, ¡vamos a jugar!

Este es un planteamiento perfecto para llevar a cabo algún día soleado por la tarde (sin que haga demasiado calor claro está). Al comenzar la clase, los niveles de motivación e interés se disparan al saber que la actividad consiste en jugar en el patio. Solamente romper con la rutina de estar en el aula emociona a los alumnos y si sumamos que la actividad consiste en jugar pues esta emociona se aumenta todavía más.

Los alumnos cogen un lápiz y un folio y salimos todos al patio. Los alumnos se colocan alrededor de los tablero y esperan a que el profesor de la señal. En nuestro caso, tenemos 6 tableos pintados, con lo que hay un máximo de 5 alumnos por tablero. Explico que tendrán 2 minutos para encontrar el mayor número de palabras posibles en el tablero. Las palabras se forman conectando las diferentes letras en orden. Las letras deben tocarse y no se puede repetir un mismo ‘dado’ en una misma palabra.

Playing_Boggle
¿Cuántas palabras pueden encontrar? ¿Y en inglés?

Dado que esta actividad la suelo llevar a cabo en inglés y con alumnos más pequeños, suelo dejarles saltar algunas normas, ya que me interesa que intenten formar el mayor número de palabras posible. Por ejemplo, a veces los niños forman palabras con dados que no estén tocando. Éstas las doy por válidas, recordando la norma, pero me interesa el hecho que hayan podido formar una palabra más que otra cosa. Esto permite luego llevar a cabo una reflexión sobre ortografía y profundizar sobre el contenido. Una vez que los alumnos hayan jugado varias veces, suelo ser más estricto con las normas del juego, aunque lo que quiero es que formen palabras.

Los alumnos escriben todas las palabras que encuentran en una lista. En el juego normal, puntuarían aquellas palabras que sólo han escrito un jugador, quedando invalidas aquellas palabras repetidas. De nuevo, no suelo adentrar en esquemas de puntuación y competividad ya que sólo con encontrar las palabras tienen tarea suficiente. Cuando realizo esta actividad con alumnos mayores sí explico las normas con intención de que se cumplan.

Una vez que se hayan cumplido los dos minutos de una partida, los alumnos se cambian de tablero y volvemos a jugar. Jugamos las partidas suficientes para que cada alumno juegue al menos una vez en cada tablero. Es importante tener en cuenta el espacio, y que no todos los alumnos van a caber necesariamente fácil. Aun así, encuentran la manera de poder jugar todos a la vez y no suele ser causa de grandes conflictos.

De vuelta al aula

Después de esta parte lúdica toca profundizar sobre el contenido sacado del juego. Los alumnos deben comprobar su ortografía e identificar el significado de las diferentes palabras formadas. Esto lo pueden hacer corrigiendo las actividades entre iguales o comprobando la ortografía con un listado de palabras posibles facilitado por el profesor.

Para exprimir todavía más la actividad, pido a los alumnos que crean algo con las palabras encontradas. En 1º de primaria pido que constryan frases con las palabras en sus listas. Con alumnos más mayores, pido que generen una historia con algunas de las palabras halladas durante el juego. En ambos planteamientos se trabaja la escritura libre, ejercicio que los alumnos echan en falta. Además, la actividad de crear una historia que contenga determinadas palabras requiere de la capacidad creativa a la hora de vincular palabras de manera coherente.

En cualquiera de los casos, el juego de Boggle proporciona una actividad muy estimulante para el desarrollo del lenguaje, sobre todo escrito. El hecho de tenerlo pintado en el patio es un beneficio añadido, pero no es necesario. Se puede jugar perfectamente dentro del aula, aunque jugando al aire libre siempre es más agradable (¡salvo que este lloviendo o que haga 40 grados!). Luego, como han podido ver, se puede profundizar y exprimir los resultados del juego de maneras muy creativas. Incluso sería bonito proponer a los alumnos que creen lo que quieran con las palabras halladas (una carta, una felicitación…etc.). De hecho, escribiendo esto ahora mismo, se me ocurre que podrían inventarse palabras y definiciones para las mismas

Sin lugar a dudas, Boggle puede dar mucho juego a las clases de las lenguas. ¡Así que a jugar!

Aspectos Neurodidácticos

  • La actividad, siendo un juego, permite un contexto de aprendizaje en el que los cerebros de los alumnos persiguen retos, recompensas y el afán de superación.
  • El planteamiento lúdico de la actividad convierte a los alumnos en protagonistas de su aprendizaje.
  • El ejercicio de formar palabras juntando letras adyacentes requiere de la atención sostenida y selectiva.
  • El componente competitivo fomenta el desarrollo del control inhibitorio en cuanto a las emociones además de la tolerancia a la frustración.
  • El hecho de estar al aire libre y en contacto con la naturaleza aumenta los procesos atencionales durante la realización de los juegos.
  • La actividad de generar frases o historias partiendo de una serie de parámetros potencia el proceso creativo y la flexibilidad cognitiva.

 

Michael Thomas Bennett

Mayo – 2017

 

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